Esto es un coño quemado
Ni más ni menos. Un coñito bien quemadito y caliente. Y da de sí…
Ni más ni menos. Un coñito bien quemadito y caliente. Y da de sí…
Casi literalmente. Hay que ser un poco estúpido, o no tener nada más que hacer. Y el tío se lo pasa pipa al parecer.
Existe un instinto maternal innato en toda mujer. Hasta en las más guarras. Si. Las más guarras… Hay que tener ganas de parir un erizo….
Y no hacen falta comentarios, ¿verdad?
Otro aburrido. Este se hincha las pelotas, no se con qué extraño afán o perversión. ¿Se siente más macho así?
Y no en polvo precisamente. A saco chica, métete toda esa leche por tu nariz, ¡y no se te ocurra moquearme!
¿Te las follarías?
El cactus no es del desierto, pero es lo primero que me ha venido a la cabeza. Y a este descerebrado no se le ha ocurrido nada más que darse gusto con un aparato vibrador de masajes mientras martiriza la cabecita de su polla sobre un inocente cactus. Los hay que se aburren.
Nada… estas inquieta, mojada, cachonda, movida… y no tienes al Mariano a mano, ni una triste fruta, ni na de na…. Pues te follas el enganche del remolque! ya ves tú!
Las máquinas masturbadoras, o máquinas folladoras, siempre tienen su lado fetichista y morboso. Algunas son realmente ingeniosas, pero acostumbran a ser caras, difíciles de encontrar, o de hacerse con ellas… Es por eso que la desbordante imaginación calenturienta de quien padece hambre de sexo, se convierte en ingenio y solución para resolver este problema.
La prueba es el siguiente vídeo, en el que la moza cachonda se deleita y corre como una perra en celo con algo tan simple y doméstico como es el aspirador. Si si… aparte de correrse, se hace una buena limpieza de bajos!