Una sola pregunta
¿Te las follarías?
¿Te las follarías?
El cactus no es del desierto, pero es lo primero que me ha venido a la cabeza. Y a este descerebrado no se le ha ocurrido nada más que darse gusto con un aparato vibrador de masajes mientras martiriza la cabecita de su polla sobre un inocente cactus. Los hay que se aburren.
Nada… estas inquieta, mojada, cachonda, movida… y no tienes al Mariano a mano, ni una triste fruta, ni na de na…. Pues te follas el enganche del remolque! ya ves tú!
Las chicas del Este suelen ser famosas por su belleza, y también porque algunas se dejan el pèlo al natural. No me refiero a la cabellera, si no a el resto de sus atributos pilosos. Sin embargo, en este caso yo diría que dicha costumbre roza lo patético:
Hay chicas que se aburren. No saben cómo romperse el coño. ¡Con lo fácil que es follar! Pues no… no no… necesitan algo diferente. ¿Qué tal unos cubitos de agua bien llenitos para apretar las cuerdas en sus rajitas hasta el límite? Pues ahí lo tienes:
Más que chuparlo, lo hincha cosa mala. Mira como le queda el potorro a esta rubia viciosa:
Dicho y hecho.
Me quedo sin palabras para describir semejante escena. Así que, mejor te la miras.
La fruta llama a la fruta, o la verduda, o lo que quieras. La cuestión es obtener una buena ensalada, jugosa, fresca, llena de sabores y matices.
¿Qué comen las orientales que son tan guarras? Cuando no están comiéndose una polla, están meándose encima, o metiéndose cualquier cosa en el potorro. ¡GUARRAS, COÑO! Bueno, tampoco tanto, porque aseadita al final si que es…