Pastelitos en la cara
Los americanos, perdón, los yanquis más exactamente, son y han sido siempre grandes inventores. Hilarantes y jocosos, divertidos y, ¿por qué no decirlo? estúpidos, patanes, incultos y descerebrados… si nos atenemos a productos como el que se puede ver en este vídeo.
Un aparato para darse tartazos uno mismo. Genial. Util. Práctico. ¡Sencillamente estúpido! Y lo mejor son los comentarios que pueden verse sobre el mismo: “no pongáis una esponja, la ostia es mejor”, o “poned clavos y cuchillas en la esponjita, más diversión”, y así hasta la saciedad…
A mí lo que me gusta es el look cincuentero del anuncio. El aparato es terrible, cutre, salsichero, los niños repelentes y con cara que dan ganas de tartearla una y otra vez, tal vez incluso patearla!… uy, no no… seamos políticamente correctos… Dan rabia, y punto.

